De qué trata
Webinar emitido la semana anterior a las elecciones europeas de junio de 2024, unas elecciones que podían alterar el reparto de poder en la Unión Europea. Participan un periodista corresponsal en Bruselas y un analista especializado en comunicación política y en la extrema derecha alemana.
La primera parte ofrece la panorámica de los comicios: por qué las europeas se han visto siempre como elecciones de segundo orden y por qué estas podían ser las más importantes de la historia reciente de la Unión, después de una década de crisis —la financiera, la pandemia y la invasión rusa de Ucrania— que obliga a elegir entre más integración o menos. Se analiza el auge de la derecha radical en sus dos grupos, ECR e Identidad y Democracia, sus líderes y sus diferencias, los escenarios de reorganización tras las elecciones, la apertura de Ursula von der Leyen y del Partido Popular Europeo a pactar con Giorgia Meloni, la continuidad de la mayoría centrista y los dilemas pendientes: el Pacto Verde, la defensa, la ampliación o la relación con Estados Unidos.
La segunda parte se centra en Alemania: el desgaste del Gobierno de Olaf Scholz con socialdemócratas, verdes y liberales, las encuestas, la irrupción de la alianza de Sahra Wagenknecht y, sobre todo, el crecimiento de Alternativa para Alemania desde 2013, su implantación en el este del país, su radicalización, los escándalos de su cabeza de lista y la vigilancia de los servicios de inteligencia. Se discute por qué los demás partidos no han encontrado una estrategia eficaz frente a AfD y qué papel juegan el coste de la vida y la sensación de debilidad nacional.
Ideas clave
- Las europeas de 2024 llegaban tras una década de crisis que obliga a la Unión a elegir modelo.
- La derecha radical se reparte entre ECR e Identidad y Democracia, con grandes diferencias internas.
- Von der Leyen y el Partido Popular Europeo se abrieron a pactar con la derecha radical de Meloni.
- La mayoría centrista de populares, socialistas y liberales seguía siendo la suma más probable.
- AfD crece de forma sostenida desde 2013, con especial fuerza en el este de Alemania.
- El desgaste del Gobierno de Scholz y la inflación alimentaron el voto de rechazo.